Concanaco propone trazabilidad digital, vigilancia de plataformas y un operativo coordinado de noviembre a enero.
El Buen Fin contempla una derrama de 235 mil millones de pesos y alrededor de 200 mil negocios, en una temporada de mayor exposición a productos falsificados y canales informales.
La estrategia debe facilitar la formalización de los pequeños comerciantes, sin criminalizarlos, y cerrar espacios a la falsificación, el fraude y las redes ilícitas.
Ante el aumento de la actividad comercial rumbo a El Buen Fin y las compras de fin de año, CONCANACO SERVYTUR México y el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) hicieron un llamado a fortalecer las acciones contra la piratería, la falsificación y la competencia desleal, prácticas que afectan a los negocios familiares, ponen en riesgo a los consumidores y crean condiciones desiguales para quienes cumplen con sus obligaciones.
En la conferencia de prensa «Piratería e informalidad rumbo al Buen Fin y compras de fin de año», encabezada por Octavio de la Torre de Stéffano, presidente de CONCANACO SERVYTUR México, Vidal Llerenas Morales, director general del IMPI, informó que el Instituto ha confiscado aproximadamente 8 millones de piezas, con un valor cercano a los mil millones de pesos, cifra que dimensiona la presencia de productos ilícitos y la importancia de proteger la propiedad industrial y el comercio establecido.
Según la Confederación, El Buen Fin 2026 contempla una derrama estimada de 235 mil millones de pesos y la participación de alrededor de 200 mil negocios, a lo que se suma la temporada decembrina, una oportunidad de ventas, pero también de mayor exposición a productos falsificados, canales informales y prácticas engañosas.
Una amenaza que ya está en el comercio digital
La piratería ya no se concentra solo en los mercados físicos. De acuerdo con datos de la American Chamber of Commerce of Mexico, el 91% de las empresas encuestadas identifica piratería en el comercio digital, el 72% en el comercio informal físico y el 63% en establecimientos formales. Los negocios familiares, que cubren impuestos, obligaciones laborales, permisos, garantías y costos de cumplimiento, compiten con vendedores que pueden evadir parte de esas responsabilidades.
La problemática también alcanza productos de consumo cotidiano. Como referencia internacional, los datos presentados señalan que el 62% de los bienes incautados en la Unión Europea corresponde a ropa, calzado y artículos de piel. En México, categorías como moda, electrónicos, belleza y celulares figuran entre las de mayor interés para El Buen Fin, por lo que resulta importante reforzar la vigilancia para prevenir la comercialización de falsificaciones.
CONCANACO SERVYTUR señaló que el problema no debe abordarse criminalizando a los pequeños comerciantes informales, sino con una estrategia que facilite su incorporación a la economía formal.
Propuestas para la temporada
La Confederación planteó simplificar la formalización, fortalecer la trazabilidad con herramientas digitales, impulsar la responsabilidad de las plataformas de comercio electrónico, mejorar la vigilancia aduanera basada en riesgos y facilitar la denuncia de negocios y consumidores. Propuso además un operativo coordinado durante la temporada, con monitoreo digital y la participación de las Cámaras confederadas, con acciones preventivas desde noviembre y seguimiento hasta enero.
Recomendó a los negocios verificar proveedores, documentar inventarios y operaciones, proteger sus marcas, monitorear los canales digitales y conservar evidencia ante posibles casos de falsificación. Combatir la piratería también protege la reputación de los establecimientos, la seguridad del consumidor y los empleos que dependen del comercio establecido.
CONCANACO SERVYTUR reiteró su disposición a trabajar con las autoridades y el sector empresarial para que el crecimiento de las ventas se traduzca en oportunidades para los negocios formales, empleos y confianza para las familias consumidoras.

