
La Riviera Maya atraviesa una fuerte temporada baja. Según el Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo, al 9 de septiembre la ocupación hotelera se desplomó a 44%, con 58 mil cuartos disponibles y apenas 26 mil ocupados, menos de la mitad de su capacidad.
En Playa del Carmen, sobre todo en hoteles all inclusive, se registra la mayor caída, rompiendo incluso el récord negativo del año pasado, cuando en octubre de 2024 la ocupación fue de 47%.
Aunque se espera un repunte de visitantes durante las fiestas patrias del 15 y 16 de septiembre, trabajadores reportan que desde finales de agosto han regresado los llamados “días solidarios” ante la baja afluencia.
El sector náutico también resiente la situación: José Gómez Burgos, de la cooperativa turística del Mar Caribe, advierte que las actividades acuáticas siguen a la baja, igual que en verano.
En contraste, al cierre del periodo vacacional Quintana Roo promedió 63.7% de ocupación general, con Cozumel a la cola con 50.2%.