
México enfrenta un nuevo reto en materia turística: cada vez menos estadounidenses están eligiendo vacacionar en destinos nacionales.
De acuerdo con cifras oficiales, alrededor del 65 % de los turistas internacionales que llegan al país provienen de Estados Unidos. Sin embargo, las estadísticas más recientes muestran una caída en esa preferencia.
En enero de 2023, más del 26 % de los viajes de estadounidenses al extranjero tenían como destino México… pero para enero de 2024, ese porcentaje bajó al 25 %.
Y durante la temporada de verano, la participación de los destinos mexicanos también se redujo —de 18.2 % a 16.6 %—, mientras que los viajes a Europa crecieron de forma acelerada, pasando de 17.9 % a 34.3 %.
Para el sector turístico, esta tendencia es preocupante.
Braulio Arsuaga, presidente del Consejo Nacional Empresarial Turístico, señaló que el mercado norteamericano se está desacelerando.
“El invierno pasado fue favorable, pero el verano fue decepcionante… los estadounidenses están viajando más a Europa y al Caribe”, advirtió.
Por su parte, Francisco Madrid, director del Centro de Investigación Avanzada en Turismo Sostenible de la Universidad Anáhuac Cancún, explicó que esta migración de preferencias responde a la recuperación global del turismo tras la pandemia.
Ambos especialistas coincidieron en que el país necesita replantear su estrategia de promoción internacional para recuperar competitividad.
Un mercado clave que podría estar tomando otro rumbo… si no se actúa a tiempo.