
La economía en la capital del estado atraviesa un momento complicado. En lo que va de 2026, al menos 15 microempresas han cerrado sus puertas, reflejando la desaceleración que afecta al sur de Quintana Roo.
De acuerdo con la Unión de Comerciantes y Prestadores de Servicios, la caída en las ventas y la falta de acceso a financiamiento mantienen en riesgo la operatividad de pequeños negocios. El panorama, advierten, podría prolongarse hasta marzo sin señales claras de recuperación.
Los comerciantes señalan que desde el año pasado las ventas apenas alcanzaban entre el 50 y 60 por ciento de lo esperado, ingresos que en muchos casos solo sirvieron para cubrir deudas acumuladas. A esto se suma el aumento en los precios de productos básicos, lo que ha limitado el consumo.
Aunque existen programas de apoyo, no todos pueden acceder a ellos debido a requisitos financieros difíciles de cumplir en el actual contexto.
El inicio de año se perfila así como uno de los más complejos para el comercio tradicional en la capital, mientras el sector espera medidas que permitan reactivar la economía y evitar más cierres