
Aunque la ocupación hotelera en la Riviera Maya registra una disminución de entre 4 y 5 por ciento en comparación con el año pasado, representantes del sector aseguran que la situación corresponde al comportamiento habitual de la temporada baja y no representa una crisis para la industria turística.
El líder sindical de la CROC en la Riviera Maya, Uri Carmona, informó que algunos hoteles comenzaron a implementar descansos solidarios y ajustes operativos como medida preventiva para conservar las fuentes de empleo y evitar despidos masivos.
Explicó que durante mayo y junio suele presentarse una reducción en la llegada de turistas; sin embargo, reconoció que diversos factores han influido en el comportamiento del sector durante este año.
Señaló que tanto empresarios como sindicatos mantienen coordinación para proteger las plantillas laborales, especialmente después de las dificultades que enfrentó la industria para recuperar personal tras la reactivación turística de los últimos años.
Asimismo, destacó que varios centros de hospedaje consideran prioritario mantener a sus trabajadores, al prever que en los próximos meses aumentará nuevamente la demanda con la llegada de la temporada alta.
Finalmente, el dirigente sindical expresó confianza en que la actividad turística de la Riviera Maya mantendrá estabilidad y continuará fortaleciéndose pese a las variaciones propias de cada temporada.