
La industria restaurantera de Playa del Carmen atraviesa un panorama complicado debido a la constante salida de trabajadores, un fenómeno que afecta la operación diaria de numerosos establecimientos.
Representantes del sector señalan que entre el 70 y 80 por ciento del personal abandona su empleo en periodos cortos, lo que obliga a los empresarios a implementar nuevas medidas para cubrir vacantes y mantener la calidad del servicio.
Entre las estrategias que han comenzado a aplicar destacan la oferta de alojamiento para empleados, la contratación de personal proveniente de otras entidades del país y la búsqueda de condiciones que permitan una mayor permanencia laboral.
A esta situación se suma una disminución en la actividad comercial durante los días entre semana, cuando la ocupación de los restaurantes se ubica apenas entre el 34 y 37 por ciento, impactando directamente los ingresos de los negocios.
Ante este escenario, restauranteros trabajan en nuevas alternativas para fortalecer sus plantillas laborales y atraer más comensales en los periodos de menor afluencia, con el objetivo de mantener la estabilidad de una de las actividades económicas más importantes del destino.