
Especialistas y organismos internacionales mantienen vigilancia ante la posible formación de un fenómeno conocido como Súper El Niño, que podría desarrollarse entre mayo y julio de 2026 y alcanzar su máxima intensidad entre septiembre y octubre.
Los pronósticos advierten que este evento climático tendría el potencial de elevar las temperaturas globales hasta en 3.3 grados Celsius en algunas regiones del planeta, provocando fenómenos extremos como tormentas tropicales más intensas, inundaciones, sequías prolongadas y alteraciones severas en los patrones de lluvia.
En México, expertos de la Universidad Nacional Autónoma de México anticipan que el fenómeno podría generar precipitaciones fuertes en la zona centro-norte del país, además de cambios bruscos de temperatura durante la segunda mitad del año.
Especialistas señalan que este posible Súper El Niño podría compararse con algunos de los episodios más severos registrados en décadas recientes, aunque advierten que el calentamiento global actual podría intensificar todavía más sus efectos.
El fenómeno ocurre por el calentamiento anormal de las aguas del océano Pacífico ecuatorial, lo que modifica la circulación atmosférica y altera las condiciones climáticas en distintas regiones del mundo.
Ante este panorama, autoridades meteorológicas y organismos científicos mantienen monitoreo permanente para evaluar la evolución del fenómeno y emitir alertas preventivas conforme avance el año.