
El sector hotelero de Quintana Roo advirtió que la reducción gradual de la jornada laboral a 40 horas semanales, prevista para aplicarse de manera paulatina hasta 2030, generará un incremento significativo en los costos operativos, por lo que solicitaron ajustes fiscales y mayor flexibilidad laboral.
Representantes del sector señalaron que, para cubrir los turnos y mantener la calidad del servicio, las empresas se verían obligadas a incrementar su plantilla de personal, lo que podría elevar la nómina hasta en un 28 por ciento.
El presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles, Miguel Ángel Fong, explicó que en destinos como Cancún, especialmente en temporadas de alta demanda turística, la reducción de horas podría afectar los ingresos del personal, ya que un día adicional de descanso implicaría menos propinas, por lo que muchos trabajadores optarían por continuar laborando.
Añadió que el panorama se complica ante la escasez de mano de obra que enfrenta el sector hotelero a nivel nacional, con vacantes permanentes en la mayoría de los centros de hospedaje, lo que dificulta cubrir nuevas necesidades de personal.
Ante este escenario, los hoteleros plantearon diversas propuestas, entre ellas hacer deducible al cien por ciento la nómina, establecer esquemas flexibles de horas laborales, permitir acuerdos directos entre empresas y trabajadores sobre el día adicional de descanso y evitar la carga fiscal sobre las propinas.
El sector subrayó que el objetivo es mantener la compe