
Un Tribunal Colegiado concedió una suspensión definitiva relacionada con el Tramo 5 del Tren Maya, que conecta Cancún con Tulum, con el propósito de garantizar la protección ambiental en la zona donde se desarrolló la obra.
La resolución instruye a las autoridades competentes, entre ellas la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, a realizar acciones de inspección, verificación, conservación y resguardo de los recursos naturales, mientras continúa el seguimiento al cumplimiento de las obligaciones ambientales.
El fallo responde a señalamientos sobre la falta de información respecto a los programas de restauración ecológica derivados de la construcción de este tramo, así como a las preocupaciones expresadas por organizaciones ambientalistas sobre posibles afectaciones a la selva, cenotes y ecosistemas de la Península de Yucatán.
La resolución también retoma el contexto de la sentencia emitida por el Tribunal Internacional de los Derechos de la Naturaleza, que cuestionó los impactos ambientales y sociales del proyecto.
Cabe señalar que esta decisión judicial no ordena la suspensión del servicio del Tren Maya, sino que establece medidas para fortalecer la supervisión y la protección ambiental en el Tramo 5 mientras continúan los procesos legales correspondientes.