
Más de 25 repartidores de la zona se concentraron esta mañana frente al Palacio Municipal de Tulum para denunciar presuntos abusos cometidos por elementos de la Policía Estatal.
Con motocicletas estacionadas a un costado y cartulinas en mano, los trabajadores señalaron que en las últimas semanas han sido detenidos de manera constante mientras realizan sus entregas. Aseguran que, tras las revisiones, algunos oficiales les exigen dinero en efectivo bajo la amenaza de asegurar sus unidades o involucrarlos en supuestas faltas.
“Solo queremos trabajar tranquilos”, expresó uno de los voceros del grupo, quien pidió omitir su nombre por temor a represalias. Indicó que estas acciones afectan directamente su economía, ya que dependen de sus motocicletas para llevar el sustento a sus familias.
Durante la protesta, los manifestantes solicitaron la instalación de una mesa de diálogo con autoridades municipales y representantes de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, con el fin de frenar lo que describen como detenciones arbitrarias y cobros indebidos.
Hasta el momento, no se ha emitido una postura oficial por parte de las autoridades. Los repartidores advirtieron que mantendrán su exigencia hasta obtener garantías para desempeñar su labor sin hostigamientos.
El caso reabre el debate sobre la supervisión de los cuerpos de seguridad y la necesidad de establecer mecanismos confiables para que la ciudadanía pueda denunciar irregularidades sin temor.