
El brillo turístico de Quintana Roo enfrenta su mayor desafío en años. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, la economía estatal registró una caída del 9.4 por ciento durante el segundo trimestre de 2025, ubicándose entre las entidades con peor desempeño del país.
El informe revela que los sectores turístico y de la construcción —los principales motores económicos del estado— atraviesan una fuerte desaceleración.
Las actividades secundarias, que incluyen la industria y la edificación, cayeron 16.9 por ciento, debido al estancamiento de obras y la falta de inversión en proyectos estratégicos.
Por su parte, el sector servicios, donde se concentra la mayor parte del turismo, mostró un retroceso de 0.54 por ciento, afectado por la percepción de inseguridad, el aumento de tarifas y la competencia internacional.
Comerciantes y hoteleros coinciden en que la llegada de visitantes ha disminuido, mientras los costos de operación siguen aumentando.
La situación ha encendido alertas en el sector empresarial, que advierte sobre la urgencia de diversificar la economía y no depender únicamente del turismo para sostener el crecimiento.
El reto, aseguran especialistas, será atraer nuevas inversiones y consolidar proyectos que impulsen otras áreas productivas del estado.
Por ahora, la recuperación económica de Quintana Roo parece avanzar más lento que las olas que bañan sus playas.