Las mujeres deben aprender a hacer alianzas entre ellas para desarrollar proyectos políticos y comunitarios que les permitan acceder a cargos en los que puedan tomar decisiones, avanzar en la construcción de igualdad y derribar el patriarcado.
Tal fue el planteamiento central expuesto durante el Foro Alianzas entre Mujeres: Sororidad y Liderazgo Político, organizado por la delegación en Quintana Roo de Mujeres en Movimiento y la Comisión Operativa Estatal de Movimiento Ciudadano (MC), al que asistieron unas 300 personas que escucharon la ponencia presentada por la periodista, escritora y feminista Cecilia Lavalle Torres, y a un panel de mujeres que ejercen la política en el estado.
Al dar la bienvenida a los asistentes al foro, el coordinador de la Comisión Operativa Estatal de MC en Quintana Roo, Joaquín González Castro, señaló que la participación política de la mujer no debe limitarse solo al ejercicio del voto, sino que debe extenderse a un ámbito en la que sean protagonistas e influyan en las decisiones de un país o de su comunidad.
Destacó que el panel que se conformó para este foro fue integrado por distinguidas y destacadas mujeres de Quintana Roo que practican de manera activa la política en el estado, como son: la ex magistrada del Poder Judicial del Estado, Mónica Valencia Díaz; la ex diputada local y ex presidenta de la Jugocopo del Congreso del Estado, Reina Durán Ovando; la Vicecoordinadora nacional de Mujeres en Movimiento, Lidia Rojas Fabro; y la joven regidora de Benito Juárez, Natalie Méndez Vidal.
Con la participación como moderadora de Laura Souza, delegada Estatal de Mujeres en Movimiento, las integrantes del panel expusieron sus experiencias y las dificultades que han tenido que enfrentar para desenvolverse en un mundo que está controlado por los hombres, como es el de la política.
La ex magistrada Mónica Valencia se refirió a lo que tuvo que enfrentar para salir adelante en un mundo dominado por los hombres, en donde la tarea no era solo sostenerse en sus responsabilidades profesionales y su función pública, sino también ganar espacios para el desenvolvimiento de las mujeres sin esa violencia cotidiana que padecen, a veces de forma sutil pero muchas otras de manera abierta.
En tanto, Lidia Rojas señaló que el ejercicio de la política no ha sido fácil, debido a que ha padecido violencia política de género, pero eso no la ha detenido, ni la ha hecho perder el enfoque de su objetivo para alcanzar el poder, “para precisamente poder servir, poder ayudar mediante el ejercicio de una nueva política, esa que deben practicar hombres y mujeres en la calle junto a la gente y responderle de manera diferente; se trata de ejercer el poder, pero de buena manera”, dijo.
Por su parte, la exdiputada Reina Durán, expuso las presiones que vivió debido a que pretendieron frenar su deseo de llegar a ser legisladora y posteriormente para convertirse en la primera mujer que ha alcanzado la coordinación del Congreso del Estado, desde que se estableció la Junta de Gobierno y Coordinación Política (Jugocopo).
Asimismo, la regidora Natalie Méndez señaló la serie de descalificaciones y obstáculos que ha tenido que librar por ser una mujer joven dedicada a la política. Expuso como la minimizaron en muchas ocasiones solo por el hecho de ser joven, debido a que cuando ingresó el Cabildo de Benito Juárez apenas contaba con 22 años de edad. Sin embargo, expuso que con hechos ha demostrado su capacidad y valía.
La ponente Cecilia Lavalle se refirió a la soriraridad, como el poder político que debe permitir a las mujeres a establecer alianzas, algo que se les ha dificultado a causa de la imposiciones de una narrativa patriarcal que ha hecho pasar por natural algo que no lo es, con dichos tales como “juntas, ni difuntas”, cuando es al contrario, porque lo normal es que las mujeres sean buenas amigas de otras mujeres y de esa forma entre ellas se puedan rescatar.
En buena medida, dijo, esa es la razón por la que las mujeres no han sabido establecer alianzas entre ellas, lo cual es necesario que aprendan a hacer sobre todo cuando se trata de la política.
La idea, puntualizó la ponente, es que construyen alianzas para crear pactos políticos estratégicos entre mujeres para construir igualdad y derribar el patriarcado.
Agregó que en las alianzas las mujeres se reconocen como equivalentes, en dónde es preciso romper con las trampas del patriarcado y cuyas claves para construir esa sororidad están al establecer un pacto que tenga agenda, reglas y tiempos muy precisos para su desarrollo, en donde todas las mujeres participantes al final terminan ganando algo.
Cecilia Lavalle mencionó que también en esta alianza, las mujeres deben conducirse con respeto, en especial al disentir, es decir, el que tengan la capacidad de estar en desacuerdo, debido a que al participar en política se navega en medio del conflicto y en ese sentido es necesario que haya respeto y negociación para alcanzar acuerdos.
Añadió que además las mujeres participantes en una alianza política, deben de reconocer la autoridad de otras mujeres y también la autoridad propia, de tal suerte que no se descalifiquen ni critiquen, porque eso afecta cualquier proyecto político entre mujeres.
Puntualizó que las mujeres que establecen una alianza no necesariamente tienen que ser amigas, pero igual lo pueden llegar a ser. Lo importante es que se cumpla la agenda, los tiempos y las reglas de la alianza.
Al presentar el foro, Estefanía Pérez, suplente de la decimoquinta regiduría de Benito Juárez, destacó que esta actividad de MC se realizó con fondos del gasto programado para la capacitación, promoción y desarrollo de liderazgo político de las mujeres, con el fin de fortalecer sus conocimientos y habilidades para ejercer sus derechos políticos, construir alianzas y participar en los espacios de decisión en condiciones de igualdad; “es un espacio de formación y diálogo que no constituye un acto de campaña, precampaña preselitismo o promoción partidista”.

