El sector empresarial del Caribe Mexicano encendió las alertas ante el incremento propuesto al Derecho de No Residente, DNR, para 2027. Los hoteleros advierten que encarecer la llegada de turistas extranjeros podría reducir el flujo de visitantes, afectar la ocupación hotelera y poner en riesgo empleos en Quintana Roo.
En conferencia de prensa, encabezada por David Ortiz Mena, presidente del Consejo Hotelero del Caribe Mexicano, representantes empresariales de 12 destinos turísticos rechazaron el aumento y pidieron a los legisladores federales reconsiderar la medida durante la discusión del Presupuesto de Egresos de la Federación.
De acuerdo con sus estimaciones, el incremento podría provocar una pérdida superior a los 553 mil pasajeros por vía aérea y una disminución en la recaudación de más de 544 millones de pesos.
Los empresarios señalaron que el ajuste se sumaría a otros factores que encarecen los viajes, como las tarifas aéreas, los costos del transporte terrestre y las condiciones cambiarias, además de la reducción de asientos de avión prevista por algunas aerolíneas.
Otro de sus principales reclamos es la falta de recursos para la promoción turística institucional. Aseguran que la distribución actual de los ingresos del DNR deja sin financiamiento suficiente las campañas para posicionar a México en los mercados internacionales.
Ante este panorama, solicitaron que, si se aprueba el incremento, una parte de los recursos se destine a la promoción turística, mediante un esquema permanente, transparente y con resultados medibles.
Los hoteleros también advirtieron sobre posibles repercusiones en el turismo de corta estancia y fronterizo, particularmente en el sur de Quintana Roo, donde los visitantes procedentes de Belice representan un segmento relevante.
Al comparar la situación del Caribe Mexicano con otros destinos, los empresarios describieron el panorama como una “pulmonía turística”, al considerar que la falta de promoción y el aumento de los costos están debilitando la competitividad de la región.
Finalmente, pidieron a los diputados valorar el impacto de la medida frente a los objetivos del Plan México, que busca posicionar al país entre los cinco destinos más visitados del mundo.

