
El inicio de gestión del nuevo secretario de Salud en Yucatán, Alberto Alcocer, estuvo marcado por un escenario de tensión, luego de que trabajadores del área de vectores bloquearan el acceso a las oficinas centrales de la dependencia.
Desde temprana hora, el inmueble permaneció cerrado con cadenas y candados, como parte de una manifestación encabezada por más de 500 empleados, quienes denunciaron adeudos salariales y condiciones laborales deficientes.
Los inconformes señalaron que, a pesar de contar con un sueldo establecido de aproximadamente 22 mil pesos mensuales, en la práctica reciben cerca de 7 mil pesos, situación que —afirman— afecta de manera directa la economía de sus familias.
Se trata de brigadistas que realizan labores de campo en el combate a enfermedades como el dengue, zika y chikungunya, enfrentando riesgos sanitarios mientras, aseguran, no cuentan con certeza laboral ni ingresos completos.
Entre sus principales demandas se encuentra la destitución de Jorge Palacios, a quien responsabilizan por las irregularidades. Los manifestantes advirtieron que no aceptarán acuerdos parciales ni compromisos sin solución de fondo.
El conflicto evidencia una problemática de mayor alcance dentro del sistema de salud estatal, particularmente en un área clave para la prevención epidemiológica.
Así, el nuevo titular de la dependencia enfrenta desde su primer día una crisis interna, con exigencias inmediatas por parte del personal operativo, en un contexto donde el control de enfermedades transmitidas por vector sigue siendo prioritario en Yucatán.