
La Riviera Maya enfrenta un momento decisivo. La baja en la llegada de turistas preocupa a empresarios y asociaciones del sector, que ahora piden replantear el modelo turístico del destino.
Las playas del Caribe mexicano ya no son suficientes para mantener a flote la economía de la Riviera Maya. Así lo reconoció el presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Ramón Cárdenas González, quien aseguró que el destino atraviesa una baja significativa en la actividad turística.
De acuerdo con el empresario, el modelo basado únicamente en “sol y playa” ha perdido fuerza debido a la presencia constante del sargazo y a los nuevos intereses de los viajeros, que ahora buscan experiencias culturales, de bienestar o gastronómicas.
Cárdenas González consideró urgente definir una nueva estrategia que permita diversificar la oferta turística e impulsar sectores como el turismo médico, musical y cultural.
Mientras tanto, asociaciones empresariales confirman el impacto de la temporada baja. Restaurantes emblemáticos de Playa del Carmen han cerrado temporalmente por la poca afluencia de visitantes y el alza en los costos operativos.
Liliana Bravo Mena, expresidenta de la Asociación Mexicana de Mujeres Empresarias, informó que durante el verano algunos hoteles apenas alcanzaron el 25 por ciento de ocupación, un nivel que no se veía desde hace años.
Los empresarios coinciden en que la promoción turística, el combate al sargazo y un plan fiscal de apoyo a negocios locales serán claves para que la Riviera Maya recupere su dinamismo y vuelva a brillar como uno de los destinos más visitados del Carib