
Por Ernesto Escudero
CANCÚN. – Ante el constante crecimiento de Cancún y otros destinos del territorio estatal también se incrementa el número de personas que no están capacitados ni certificados como valuadores.
Solamente un 30% de la población del estado estaría recurriendo a un perito valuador, para determinar el valor más real de aquellas propiedades que se dispone a vender afirmó la presidenta del Colegio de Valuadores de Quintana Roo, Ismenia Gómez Cervantes.
Mencionó, que además está la situación muy común que personas no certificadas lleven a cabo avalúos de diversos bienes, lo que obviamente puede perjudicar a quien los contrata.
“El tener una cedula de valuación no te limita a hacer únicamente avalúos, aquí el único detalle es que el Gobierno del Estado busca con el padrón de peritos valuadores, darle certeza a todos aquellos traslados de dominio que se hacen en el territorio estatal”, afirmó.
Dijo que es mucho más recomendable que cualquier persona interesada en vender alguno de sus bienes y/o propiedades, se asesore con un valuador certificado para que no se vea sorprendida.
“A nosotros nos han llegado personas a quienes les han hecho avalúos incluso bancarios e hipotecarios donde están inconformes con ese servicio, resultado y costos que les dieron, entonces buscan una segunda opinión y ahí es cuando acuden a los valuadores certificados, pero ya con una pérdida económica y tiempo de contratar a quienes no están certificados” afirmó.
Mencionó que actualmente dicha lista del gobierno del estado, está integrada por 144 profesionales activos del Colegio de Valuadores de Quintana Roo.
Gómez Cervantes, compartió que en este 2022 seguirán trabajando entornó a una importante Ley en materia de avalúos.
“El año pasado integramos la reforma de ley para la evaluación donde ya solventamos las observaciones que hiciera el congreso del estado y estimo que en dos semanas volveremos a ingresarla para que ahora si esta asea avalada y aprobada y con esta ley buscamos la profesionalización del valuador”, compartió.
Mencionó que el refrendo anual de cada credencial, da la certeza de que durante un año la persona ha tenido un mínimo de 30 horas de cursos, como garantía de que el valuador se ha estado capacitando.