
En Playa del Carmen, la situación financiera del Ayuntamiento se encuentra en un punto crítico. Trabajadores municipales y personal sindicalizado reportan retrasos constantes en sus quincenas, recortes de personal y la preocupación creciente de que en diciembre no haya recursos suficientes para pagar los aguinaldos a más de seis mil empleados.
De acuerdo con empleados afectados, la falta de liquidez en Tesorería ya golpea directamente a cientos de familias, mientras que esta semana se confirmó la salida de cerca de 500 trabajadores. Aunque la administración lo ha presentado como un “reajuste”, los afectados lo atribuyen a un severo desorden financiero.
En medio de este panorama, el oficial mayor, Guillermo Brahms, informó sobre un proceso de depuración en la nómina municipal. Explicó que, tras detectar anomalías derivadas de un cambio reciente en la Dirección de Recursos Humanos, fueron identificados casos de personas que cobraban sin desempeñar funciones —los conocidos “aviadores”—, por lo que se emprendió una revisión exhaustiva para sanear las finanzas, reforzar la transparencia y eficientar el gasto operativo.
Brahms reconoció que estas acciones han generado inconformidades entre excolaboradores, pero aseguró que la depuración es necesaria para contar con una administración funcional.
Mientras tanto, sindicatos y empleados exigen claridad en el manejo de los recursos, al advertir que la crisis, de no resolverse pronto, podría afectar la prestación de servicios básicos y la estabilidad social del municipio.