
Por su parte, el coordinador del Grupo Parlamentario del PAN en la Cámara de Diputados, Elías Lixa Abimerhi, sentenció el fin de lo que calificó como una “simulación” legislativa y advirtió que la propuesta del oficialismo no busca fortalecer las instituciones democráticas, sino consolidar el control del Gobierno sobre el árbitro electoral.
Ante el anuncio de un eventual “Plan B” mediante reformas a leyes secundarias, el legislador aseguró que la bancada panista actuará como un “cuerpo compacto” para frenar cualquier intento de imponer por esa vía lo que no lograron aprobar en la Constitución.
Lixa calificó estas intenciones como un intento de “reciclar aventuras guajiras” para desmantelar la democracia y advirtió que, de vulnerarse el marco constitucional, el caso terminará siendo resuelto por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
El coordinador parlamentario subrayó que uno de los temas centrales que el oficialismo se negó a discutir es la intromisión del crimen organizado en los procesos electorales, al señalar que en diversas regiones del país la competencia democrática se ve afectada por la presencia de estructuras criminales.
En ese sentido, el legislador fue enfático al señalar que México no puede resignarse a una democracia condicionada por el crimen organizado y advirtió que el país exige decisiones firmes para frenar su influencia en la vida pública.
“Presidenta, rompa el pacto. Rompa el pacto de la narcopolítica, rompa el pacto del dinero ilegal en las campañas y rompa el pacto que hoy permite que el crimen pretenda decidir lo que sólo le corresponde a la ciudadanía”, expresó.
Romero Herrera sostuvo que el debate de este día va más allá de una reforma electoral.
“Hoy no solo se discute una reforma electoral. Hoy comienza una nueva etapa política en el país. Y Acción Nacional seguirá siendo un dique frente a cualquier intento de debilitar la democracia”, concluyó.